Son muchas las mentiras que se cuentan sobre la energía nuclear, mentiras vertidas por lobbies globalistas que financian “organizaciones ecologistas” para que actúen en contra de los intereses del pueblo.

En los últimos años nos han llenado la cabeza de imágenes catastróficas sobre el accidente de Chernóbil relacionándolas directamente con la energía nuclear. Han utilizado una chapuza de la URRS para condicionar uno de los avances más grandes y rentables de la humanidad. Una forma de crear energía sin apenas contaminar y con una emisión de CO2 a la atmosfera de entre 2,5 y 5,7 gramos por KW/hora producido, el equivalente al que producen las energías renovables.

La industria nuclear ha desarrollado importantes esfuerzos y ha puesto en marcha los mecanismos adecuados para garantizar que sus posibles riesgos medioambientales (emisión de radio nucleídos y gestión de residuos radiactivos) se mantengan muy por debajo de los límites establecidos por organismos reguladores independientes y de la administración.

Ya son muchos científicos los que piden a los ecologistas que apoyen la energía nuclear para frenar la emisión de CO2 a la atmosfera ya que con las energías renovables es insuficiente, entre ellos se encuentran James Hansen, ex-científico de la NASA; Ken Caldeira, de la institución Carnegie; Kerry Emanuelle, del instituto de tecnología de Massachusetts y Tom Wigley de la universidad de Adelaida, Australia. Todos ellos enviaron cartas a los principales gobiernos y grupos ambientalistas para explicar que la energía nuclear es una alternativa viable para reducir la contaminación producida por la quema de combustibles fósiles.

Frente PSOE-Podemos para cerrar todo el parque nuclear.

¿Qué interés hay en nuestros gobernantes para querer producir esta catástrofe energética en España? Ya lo hemos dicho al principio, lobbies globalistas que necesitan de la pérdida de soberanía energética de los países para que pasemos a depender de una o dos multinacionales que suban los precios cuando les plazca y que ningún gobierno pueda actuar en consecuencia.

nucleares

 

Como veis en la imagen, Francia dispone de 59 centrales nucleares lo que le permite producir energía más barata y menos contaminante. Para hacernos una idea, en España pagamos 19,66 euros por 150 KW consumidos mientras que en Francia pagan 13,78 euros por la misma cantidad consumida, una diferencia de casi 6 euros, una barbaridad si tenemos en cuenta que su salario mínimo interprofesional es más del doble que el nuestro.