Irene Montero reconoce en público cuál es el doble plan de la izquierda con la regularización masiva:

Primero (y esto lo reconoce abiertamente) modificar de manera radical el censo electoral importando masivamente futuros votantes de izquierdas.

Y segundo, el reemplazo étnico masivo de españoles por extranjeros. Esto no se atreve a reconocerlo abiertamente, claro, sería demasiado fuerte, y lo disimula diciendo que quiere reemplazar «a los fachas , a los fascistas y a los racistas».

Incluso se lee entre líneas una tercera intención: usar a los inmigrantes como tropas de choque contra los patriotas si un día se rebelan contra este plan genocida.

Que no os engañe su falsa neolengua. Esta enferma mental , al igual que el resto de esta izquierda posmoderna desquiciada, odia a España, a Europa, a Occidente y a todos los pueblos blancos. Es decir, se odia a sí misma y a todo a lo que ella pertenece.

Y sí, nos quiere reemplazar a TODOS por inmigrantes del tercer mundo. Para estos tarados es una especie de castigo justo y merecido por la esclavitud, el colonialismo y el resto de rollos que se sacan siempre de la manga para justificar esta invasión, como si esos fenómenos hubieran sido históricamente exclusivos de los europeos. Y aunque lo hubieran sido tampoco justificaría este puñetero descontrol migratorio.

En un país sano y normal a los endofobos enfermos mentales se les mete en un psiquiátrico. Cuando les dejas participar en policía se dedican a sabotear y a destruir su propio país.

Aprendamos la lección para el futuro.