Hoy 27 de diciembre empieza en España (y en buena parte de la UE) el plan de vacunación masiva de la población para, supuestamente, combatir al coronavirus.

La vacuna (o mejor dicho, las vacunas) han sido obtenidas en un tiempo récord, totalmente inusual e insuficiente para poder calibrar los efectos secundarios a medio y largo plazo de las mismas, por lo que inyectárselas es una temeridad, más aún cuando las propias empresas Pfizer y Moderna han reconocido que las vacunas no previenen, no impiden contagiar y que no saben los efectos graves que puedan tener a más de 2 meses vista. Si a esto le añadimos también que estamos ante un modelo de vacuna totalmente nuevo, con la inserción de un ARN del que también se desconocen sus posibles reacciones adversas, estamos ante una ruleta rusa a la que nadie debería arriesgarse a jugar.

Si alguien quiere inyectarse esta sustancia creada por multinacionales como Pfizer, que ha tenido innumerables problemas legales por sus malas prácticas y defendida por individuos como Bill Gates, conocido malthusiano obsesionado con reducir la población mundial, está en su derecho, pero que no nos obliguen a los demás a hacer lo mismo.

Porque esa es la sensación que da, que se quiere hacer obligatoria esta vacunación masiva, aunque sea de forma indirecta, haciéndole la vida imposible a todo aquel que se niegue a vacunarse, pues esa parece ser la intención de los creadores de este orwelliano «carnet de vacunación» que se pretende imponer en España y que impedirá tener una vida normal a todo aquel que no lo tenga.

Como llevamos diciendo meses, y como los propios globalistas como Bill Gates, Klaus Schwab o Josep Borrell han reconocido, parece que estamos ante la excusa y la gran oportunidad que los Globalistas estaban esperando para acelerar su Agenda, que no es casual que esta vacunación masiva vaya a llevarse a cabo en 2021, el año del Gran Reseteo y que tampoco parece casual la aparición de esta supuesta nueva cepa más agresiva al mismo tiempo que se lleva a cabo esta vacunación, pues parece que se pretende culpar a esa supuesta nueva cepa de los daños que en realidad provocarán las vacunas.

DN se opone a esta vacunación masiva y hace un llamamiento a la ciudadanía española para que haga lo mismo y se organice contra todo este proyecto globalista.

oms