Nuevo aniversario del 23-f, uno de los mitos fundacionales del putrefacto sistema que nos gobierna desde 1978.

Es sorprendente cómo 45 años después la inmensa mayoría de la población se sigue tragando la mentira oficial del supuesto golpe fascista parado por el rey Juan Carlos.

Cuando la realidad es que fue un auto golpe llevado a cabo por el CNI de la época con el conocimiento de todos, de Juan Carlos para abajo, con varios objetivos: desprestigiar a los militares patriotas (que estaban siendo asesinados como perros por terroristas etarras desde la amnistía del 77) e impedir un posible futuro golpe real que se pudiera estar preparando.

También reforzar la figura de Juan Carlos ante la sociedad y preparar el terreno para que el chico del globalismo, Felipe González y su PSOE, llegaran cuanto antes al poder y se cargaran España del todo.

Solo se salvaron de toda la mentira Tejero y su grupo de incondicionales, que no estaban al tanto de la conspiración. Hasta hoy, han sido los últimos hombres con honor que ha habido en España.

Mientras tanto, los guardias civiles, policías y militares de hoy, en una situación cien veces peor que la de 1981 por la invasión y el reemplazo étnico que estamos sufriendo, no solo no hacen nada sino que colaboran con esa invasión.

Da mucha rabia ver cómo lo que podría haber sido un gran país se ha convertido en una piltrafa por culpa de los traidores y de los enemigos internos y, también hay que decirlo, por la pasividad y cobardía de buena parte del pueblo español.