De nuevo, las estadísticas sobre la población de Castellón son más que preocupantes. La población musulmana sigue creciendo de manera imparable acercándose ya a los 40.000. Tendencia que se reproduce en el resto de España, donde esta comunidad ya se acerca ni más ni menos que a los 2 millones.

Estamos locos si, como está haciendo toda la clase política y mediática de la provincia, fingimos que aquí no está pasando nada y que esto no va a tener consecuencias graves a medio plazo. Por su origen nacional, la mayoría son marroquíes, es decir, pertenecen a un país que ambiciona anexionarse territorio español y con el que siempre puede existir la opción de tener serios conflictos, por lo que tener dentro de nuestro territorio a esta quinta columna en potencia es bastante arriesgado, por decirlo de manera suave. Además, gracias a las nacionalizaciones masivas del PP y de Rajoy durante los últimos años, muchos de ellos ya son españoles, por lo que promover el retorno a su país de origen se complica aún más.

Por no hablar del proceso de radicalización y de explosión demográfica que vive el mundo musulmán. Tenemos una auténtica bomba de relojería al otro lado del Estrecho, los terroristas del Estado Islámico no paran de anunciar una y otra vez su intención de recuperar Al Andalus y ya ha vuelto a haber detenidos yihadistas en la propia España. En concreto en Valencia y Alicante ¿nos creemos que en Castellón estamos libres de esta gente?

Debido a que son los integristas de Arabia Saudí los que financian este proceso de islamización de nuestra provincia y de toda España, tenemos a una población musulmana cada vez más radicalizada promoviendo la conquista de nuestro país. No seamos ingenuos. En eso están los que promueven esta invasión silenciosa. Si no cometen de momento actos violentos fuertes es porque no les hace falta. Ya están consiguiendo su objetivo a través de la inmigración y de la demografía. De momento no les hace falta más. Pero lo harán si es necesario. Estamos viendo el comportamiento salvaje de los mal llamados “refugiados” en el centro de Europa. Es la clásica forma de actuar de los que están tomando por conquista un territorio: por la fuerza y violando a las mujeres como un botín de guerra. Así actúan esos “refugiados” a los que toda la clase política de Castellón y de la Comunidad quieren meternos aquí por miles.

Incluso aunque no hubiera integristas y todos fueran moderados el final sería el mismo: la desaparición de nuestra cultura occidental cristiana y la islamización de nuestro territorio, eso teniendo en cuenta que la línea que separa a moderados y radicales es mucho más difusa de lo que nos cuentan, que los moderados no controlan a los radicales y que, como decimos, esa distinción en nada afecta al objetivo final de este proceso, ya que moderados y radicales persiguen el mismo fin.

Muchos de los pueblos de nuestra provincia están bajo los efectos de esta islamización creciente y amenazante. Desde DN Castellón pedimos a las autoridades locales y provinciales que hagan lo que que sea necesario para frenar esta invasión demográfica y frenar este proceso antes de que sea demasiado tarde.

castellon@democracianacional.org