Dice el periódico Expansión que España va a necesitar 3,5 millones de inmigrantes para suplir el aluvión de jubilaciones que viene.

España no necesita ningún inmigrante para suplir a nadie, porque una nación no es un mercado de trabajo ni está formada por unidades económicas que sean intercambiables por unidades económicas de otros continentes.

Es mucho más que eso.

Lo que necesitará España en el futuro es, mientras revertimos la baja natalidad, reajustar su economía y su número de empresas a su población, por lo que si por causas demográficas la población española se reduce en un 50%, la solución no es importar a millones de inmigrantes para que sean los “nuevos españoles” y sigan haciendo los trabajos existentes.

Si España pasa de 40 millones de habitantes a 20 millones entonces la solución será, temporalmente, cerrar el 50% de las empresas existentes para adaptar la realidad económica a la realidad demográfica. Y que el PIB total descienda un 50%. Punto. Lo que no significa que el PIB per capita (el realmente importante) descienda. En todo caso, siempre se puede intentar suplir la mano de obra con más tecnología y robótica.

“España” como nación histórica basada en la sangre y el suelo, no necesita inmigrantes, al revés. Sobran millones. Casi todos. En todo caso, necesita españoles de sangre y suelo, no más invasores extranjeros.

Los que necesitan inmigrantes son, primero, la izquierda, para mantener su base de votantes, los políticos, para mantener sus tinglados y luego el mercado y algunos empresarios que no quieren que sus beneficios desciendan.

Pero España no es la izquierda, ni los políticos, ni es un mercado de trabajo ni el beneficio de las empresas. España es mucho más que eso.

Es nuestra Patria y la herencia de nuestros ancestros que tenemos la obligación de traspasar a nuestros descendientes. Esta invasión es puro reemplazo étnico que los españoles no vamos a consentir.

Miguel Blasco (Secretario General DN)